martes, 20 de mayo de 2008

Vodka mejor que tomate /Vodka better than tomatoes (Armenia 20-05-2008)

En Armenia un kilo de tomates cuesta dos euros y una botella de vodka tan sólo uno. Parece evidente porque la gente se emborracha. Es una cuestión puramente económica.

In Armenia, 1kg tomatoes costs 2 euros, a bottle of vodka just one. It seems obvious why people get drunk. It is just for economic reasons.


En algunos supermercados (en la mayoría) la sección de licores ocupa mucho más espacio que la de verduras o la de chocolates. Para ofrecer alcohol, en el Caucaso, los habitantes se tocan con el dedo la parte exterior de la garganta. Un gesto que no entendía bien al principio pero que ahora le he encontrado hasta la explicación histórica. Según me cuentan mis amigos, cuando en Rusia los trabajadores recibían la promesa del salario, un sello les era estampado en el gaznate. Al llegar al bar les bastaba con señalar con el dedo esa marca para que el camarero les sirviera vodka. Ahora ya no hay tal sello en la garganta pero ha quedado el gesto que es una invitación a beber.
Armenia es además un país plagado de tuberías de gas. En Alaverdi hay una gran factoría que suministra a todo el país. Los tubos de gas no están bajo tierra sino en la superficie, y para que los autobuses y camiones no los rompan los elevan por encima de la carreterera. Solo lo justito. Si el sistema no fuera de por sí suficientemente peligroso, muchos coches funcionan con gas. Los autobuses llevan las bombonas rojas en el exterior, aunque dado el estado de los vehículos, más bien parecen bombonas de oxígeno para unas máquinas que precisan respiración asistida. Pero son realmente hermosos, con sus ventanas traseras redondas que llenan de luz el interior. Aunque sigo prefiriendo la luz que entra por las ventanas de mi bicicleta: el auténtico descapotable que supera con alegría ciertos desniveles del 12%.
De vuelta en Tbilisi me preparo para el espectáculo que tendrá lugar mañana en Cáritas al tiempo que detallo la ruta que me conducirá en verano-otoño por la Pamir Highway, una de las rutas de alta montaña más hermosas del planeta. Para la que es preciso no sólo un par de visados sino algunos permisos especiales, al ser frontera con Afganistán. Pero cualquier cosa mejor que conductores que beben alcohol a las diez de la mañana y conducen como en un rally por una carretera plagada de vacas que no han visto en su vida un cercado. En Armenia muchos campesinos se la pasan mirando a sus cuatro vacas, alejándolas de vez en cuando de la ruta con un par de mal lanzadas pedradas.
Han sido menos de diez días en ese país, pero más de cuatro pasos de montaña de dos mil metros, 800 kilómetros de bici, y un poco de cerveza KILIKA la conocida marca que triunfa en Yerevan. Por sus calles resuenan los tacones de las hermosas mujeres Armenias que se visten elegantemente como si fueran a la Ópera tan sólo para bajar a la esquina a por el pan. Sus pasos tienen el ritmo de las rotas aceras de Yerevan, que las hacen bailar sin acompañante.
Desde Tbilisi, día 1.281, Paz y Bien el biciclown.

In most supermarkets the spirits section is bigger than that of greens or chocolates. To offer alcohol, people put their finger on the throat. A gesture I did not understand at the beginning. My friends told me that when in Russia workers would be promised their salaries, a stamp would be placed on their throats. At the bar, they would just point at it and the waiter would serve them a drink of vodka. Now there is not such a stamp, but they still use the gesture:
Armenia is full of gas pipelines. In Alaverdi there is a big factory supplying all the country. Pipelines are on the surface. The system is so dangerous that even cars are on gas. Buses carry red gas containers, they look like oxygen bottles really. But buses look beautiful really, with round windows letting pass the light through. Although I still prefer the light coming throuogh my bike.
Back in Tbisili, getting ready for my show in Cáritas tomorrow. I am also preparing my route along the Pamir Highway, one of the most beautiful mountaineering routes on the planet. You just need some special permits, but no visas. The worst thing is the drivers drinking vodka at 10am and driving like mad. In Armenia many farmers spend their days looking at their 4 cows and throwing stones at the cars on this route.
I have spent less than ten days in this country, but climbed up more than four mountain ports with more than 2000 km of height, 800 km by bike and I have traed KILIKA beer. Armenian women are beautiful, they dress up very elegant as if they were going to the Opera House. They walk as if they were dancing.
From Tbilisi, day 1281, Peace and Well Being, the biciclown.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Mujeres a la pista / Women ahead (Georgia 07-05-2008)

Al pasar cerca del punto donde el coche casi me mata me detuve a tomar un poco de aire. La mancha de la frenada de la rueda en la carretera ya estaba casi borrada. Mi corazón se aceleró. No sabía si era yo el que estaba viendo esa escena o mi espíritu. La mañana era fría y unas mujeres aguardaban en la carretera con dos enormes sacos de te.

Cycling by the spot where a car nearly killed me I stopped to breathe. My heart beat went up. I didn't know if it was me or my spirit watching the scene. It was a cold morning and some women were on the road carrying huge tea bags.


Me subí a la bici y continúe con mi vida sin saber muy bien hasta donde iba a llegar y cuándo se acabaría ese rodar por el mundo descubriendo culturas y renovando mi sangre. Un kilómetro y medio más adelante había un punto en el que los coches podían girar parar cambiar de sentido. El imbécil que casi me mata prefirió hacer casi diez kilómetros en dirección contraria que retroceder ese kilómetro y medio para girar hacia Ardesen y conducir por su carril. La vida está llena de gestos imbéciles, demasiado inconscientes y acelerados. Gracias a todos los que os habéis interesado por mi salud y por la de Kogadonga. Ambos estamos bien, yo creo mejor que ella. Pero la chica es fuerte y me llevará lejos.
Como el seguro no creo que pague he tomado la precaución de dar un poder a mi amiga Azra de Estambul. Para ello he ido al notario. Como no hablaba inglés hacía falta traductor. Levant trabaja en la tienda de ordenadores de la planta de abajo y ha venido a traducir. El notario al enterarse de que yo trabajaba en una notaría me hizo un descuento importante. Si no hubiera tenido ese accidente nunca hubiera conocido a Levant, que dejó su trabajo para traducir sin cobrar, luego invitarme a comer, a continuación pagar el mensajero para el envío del poder a Estambul y luego acompañarme al banco para hacer una trasferencia de dinero a una agencia iraní para que me ayuden con el visado. La vida sin cuestas sabe peor.
Georgia es un país tan diferente a Turquía? Nueva lengua, incluso nuevo alfabeto, nueva moneda (el lari) y nuevas costumbres. Ya no hay te en las gasolineras. De hecho casi no hay ni gasolina. Muchas estaciones de servicio están abandonadas a pesar de que un litro de sin plomo cuesta aquí 0,80 céntimos de euro. Pero los que pueden llenar el tanque aprovechan para pisar bien el acelerador. En Georgia he visto en tan solo unos días grandes animales en la ruta. Y no me refiero a las tranquilas vacas que pastan sin vallado y sin pastor. Una vez más abundan los Mercedes y los BMW y eso suele llevar implícito algunos animales al volante. Adelantamientos en túneles sin luz, en curvas, en cambios de rasante. Para protegerme a veces decido circular por el carril contrario. Bastante más seguro ver venir al enemigo por delante que por detrás, cuando ya no hay tiempo de reacción.
A la entrada en Georgia me aguardaba David. Un cicloturista de Madrid que está pedaleando rumbo a los juegos olímpicos de Beijing 08. Lleva unos dos meses desde que salió de casa y tiene mucha ilusión por llegar. Juntos hemos rodado unos días hasta la capital de Georgia, Tbilisi. Sólo en estos cuatro días que hemos atravesado el país se han puesto de manifiesto importantes diferencias con Turquía. Las mujeres han vuelto a la pista. Se han quitado el velo y vuelven a vender queso, pan, tomates?, como en África. Ya no apartan la mirada cuando te ven en los pueblos y eso se agradece.
Otra gran diferencia es que de nuevo se puede comprar arroz en paquetes de cien gramos. Señal inequívoca de que la situación económica es crítica. Las tiendas son como las de todo a un euro. Hay de todo, aunque lamentablemente más alcohol que comida. Una botella de agua no es mucho más barata que una cerveza. Los conductores beben vodka a las diez de la mañana y luego regresan al volante. El pan y algo de café no falta en muchas casas. Un kilo de plátanos cuesta dos euros y lo mismo el de tomates. Pero como ocurría en África cuanto más pobre es el país más buena es la gente. En los puestos de carretera donde venden frutas no ha faltado el hombre que me ha regalado un kilo de manzanas o la mujer que me ha dado cerezas. Éstas las enrollan a un palo con hilo de pescar en un trabajo tan artesanal que da pena comerlo. Para dormir en los pueblos los hombres siempre facilitaban la operación, aunque fuera dentro de un container.
Entre la lluvia y el viento (ver vídeo en esta web) he llegado a Tbilisi. Un chico al que le pregunté una dirección en vez de contestarme DA ( en ruso , sí) , me contestó SI. Aunque no hablaba inglés si conocía el español. Había vivido en Madrid cuatro años. Media hora más tarde levantaba mi primera cerveza de barril georgiana en un bar mientras la carne se iba calentando en parrilla. Giorgis no dudó en invitarnos a comer hasta que llegó Roberto. Otro georgiano que por mail nos ofreció un lugar para dormir. Su casa es grande pero con una sola habitación y el baño en la escalera. Vive con su mujer, pintora, y sus dos hermosas hijas. Eva, la mayor de siete años, se empeña en hablar conmigo en ruso aunque no entiendo mucho. Pero mejor lo aprendo porque es el idioma comodín en todos estos países que, al igual que Georgia, han estado bajo el yugo soviético. Sin ir más lejos Stalin nació en Gori, y su estatua preside la imponente plaza inmaculada de esta ciudad.
Georgia huele a comunismo, pero Tbilisi su capital tiene una mezcla de Centro Europa y Asia muy peculiar.
En la próxima entrega os contaré como va el tema de los visados o el espectáculo que pretendo organizar en esta hermosa ciudad a orillas del río Mtkvari de color chocolate.
Desde Tbilisi, muy cerquita del Parlamento, día 1256, Paz y Bien, el biciclown.


I started to cycle without knowing how far I could go on, or when would all finish. Almost two km later there was a spot where cars could turn round to change direction. The stupid guy who almost killed me preferred not to drive those 2 km to turn round. Thanks to everybody who asked for my health and Kogadonga?s condition. We are both ok, I think I am better off though. But she is strong and will carry me far.
As I do not trust the insurance company, I have signed a power of attorney for my friend Azra from Istanbul. The attorney did not speak English, we needed an interpreter- Levant works at a PC shop and came to help us understand each other. The attorney gave me a great discount because I told him I used to work at a notary office in Spain. Levant even invited me for lunch and helped me to send the power to Azra and escorted me to the bank to make a transfer to see if an agency in Iran helps me to get my visa. Life without slopes tastes worse.

Georgia is very different from Turkey. A new language, even a new alphabet, new currency (lari) and new customs. There is no tea at petrol stations. Many of them are abandoned although a litre of petrol costs 0,80?. Drivers drive fast. Cattle is free to pasture. There are no fences or shepherds. Again, there are many Mercedes and BMW cars, which means that there are many stupid drivers on the road. Cycling is dangerous.

David was waiting for me at the entrance of Georgia. He is from Madrid and has cycled all the way. Final destination: Beijing 08. So far he has been cycling for two months. We have cycled together up to Georgia?s capital, Tbilisi. In Georgia women are again on the road. They do not wear a veil and sell cheese, bread and tomatoes. You can buy rice in 100gr bags: economy is facing a crisis.There are even 1? shops. A bottle of water costs as much as a can of beer. Drivers drink vodka at 10 am and then they get on the road. In every house there is some bread and coffee. A kg of bananas costs 2 euros, the same as 1kg of tomatoes. But, like in Africa, the poorer a country the better the people. At the stalls on the road locals have given me fruit for free.
After bearing the rain and the wind (see video) I have arrived to the capital. A boy I asked for directions instead of answering DA (in Russina, yes) he answered SI. He could not speak English but had some knowledge of Spanish. He had lived in Madrid for four years. Half an hour later I was drinking my first Georgian beer at a bar while the steak was getting ready in the grill. Giorgis invited us for lunch. The, Roberto arrived. Another guy from Georgia who offered to put us up. He has a big house but just one room and one bathroom. He lives with his wife, a painter, and his two beautiful daughters. Eva, the older, is 7.She tries to teach me Russian although I do not understand much. I should learn it because otherwise..Stalin was born in Gori, and his statue chairs the impressive main square of the city.
Georgia smells to communism, but Tbilisi, the capital, is a combination of Central Europe and Asia.
Next time I will tell you about the visas and the shows I want to organize in this beautiful city by the river Mtkvari, of chocolate colour.
From Tbilisi, very near the Parliament, day 1256, Peace and Well being, the biciclown.

sábado, 3 de mayo de 2008

Vivo para contarlo (Georgia 03-05-2008)

...y lo puedo contar porque estoy vivo. Y además con casi ningún rasguño. La pobre Kogadonga no puede decir lo mismo. Fractura de la parrilla trasera, alguna alforja un poco tuerta y esperemos que no haya sufrido un derrame en el cuadro. Ver venir un coche por el arcén en dirección contraria no es algo que me pille de sorpresa.

Pero ver venir, o mejor dicho, no ver venir al segundo coche tras el primero ya es algo menos habitual. Para evitar al primer kamikaze me salí a la vía principal. Tenía dos carriles en mi sentido y no venía ningún coche. Pero el estúpido (imbécil?.) del segundo conductor al ver que el primero frenaba un poco no se le ocurrió otra cosa que adelantarlo invadiendo la vía principal: justo a donde yo había tenido que huir por culpa del primer kamikaze. Tuve el tiempo y la intuición suficiente para poner la bici de lado. La alforja trasera derecha se llevó todo el golpe, efectuando de airbag. La parrilla acabo hecha un ocho y yo rodando por los suelos con la fortuna de que no venía ningún coche por el segundo carril. Quizá la mayor rabia es recordar cómo el conductor del primer vehículo se dio a la fuga, y como el que me llevó por delante lo intentó. Pero al ver que sacaba mi cámara de fotos para fotografiar su matrícula se detuvo.

No quería llamar a la policía y quería pagarme los daños aunque no tenía dinero. La policía a la que avisé yo tardó una hora en llegar desde la ciudad que estaba a 10 kms. En todo el día no fueron capaces de terminar el informe. Me lo entregaron al día siguiente a las 12:30 a.m. La Embajada de España a la que llamé para solicitar información tardó 3 horas en ponerse en contacto conmigo. Por teléfono trataron de ayudarme lo más posible. Gracias a dos soldados Ouzman y Mustafa que cumplen su servicio militar obligatorio y que hablan un poco de inglés pude entenderme con la policía, el hospital, el seguro, el herrero, el sastre y el de la cabina de teléfonos.

Es increíble que ninguno de los capitanes, comandantes y toda la jerarquía de postín de la Gendarmería de Ardesen, una villa de cierta importancia, no hablen una sola palabra de inglés. La hospitalidad recibida con motivo de este accidente que me ha gastado una vida, ha sido muy diversa. Como la que he encontrado a menudo en Turquía. Tan pronto se ponen a comer delante de ti sin preguntarte si tienes hambre, como te arreglan la chaqueta sin cobrarte. En general a la gente aquí no le gusta el turista. Puedo decir que hasta lo desprecian. Ni en una situación de verdadera necesidad se muestran cariñosos o atentos. Y digo bien, en general. Son rudos, hoscos, y guardan sus comentarios para cuando te das la vuelta. Su interés es básicamente cuanto cuesta tu bici, tu cámara, tu ordenador?, pero no donde vas a dormir hoy.

Turquía me ha dado muy buenos momentos. Muy buenos. Y lamentablemente algunos muy malos. Este ha sido uno de ellos. Con la bici recién reparada en Estambul hace menos de un mes, verla tirada en medio de la ruta, no es la mejor imagen para mis sueños. Me duele, me parece injusto que ocurra tan pronto, que no haya podido disfrutar de ella un poco más. Pero puedo seguir. Puedo continuar mi camino porque abandonar no es una palabra que exista ya en mi diccionario. Siempre para adelante, aunque haya conductores estúpidos, aunque no consiga contactos para hacer mis espectáculos, aunque obtener visados sea complicado, aunque ser español en el extranjero no desgrave en la declaración de la Renta, sólo hay un camino y por ese camino ha de discurrir mi bicicleta.

Desde la ruta en Georgia, Paz y Bien, día 1263 el biciclown

sábado, 26 de abril de 2008

Algunas semejanzas climáticas /Some weather similarities (26/04/2008 Turquía)

(scroll down English version)
Mirando al mar en la costa norte de Turquía, la del mar Negro, no se ve el horizonte. Cielo y mar se juntan en un incestuoso abrazo donde uno no alcanza a ver. La lluvia se ha aburrido de sí misma y ha forjado un peculiar carácter en las gestes de esta zona. Gentes serias, tímidas, reservadas, poco habladoras?, nada que ver con sus hermanos del sur y mucho menos con los del Oeste..


Turquía es un país tan grande que no cabe hablar de una sola Turquía. Los del norte no se entenderían con los del sur, mucho más próximos a los árabes. El país presenta semejanzas con España, donde los norteños tienen fama de ser menos simpáticos que los andaluces. Otras cosas tienen aquéllos. Pero las semejanzas no acaban ahí entre Turquía y España: en esta costa norte también hay hórreos y también cortan la hierba con guadaña. La lluvia ha configurado en la costa del Mar negro un paisaje tan verde que me recuerda mucho a mi tierra Asturias.
La alimentación siendo variada, tiene como elemento imprescindible el pan. En algunos pueblos hay una panadería cada cien metros. Todas exhiben sus panes en el escaparate como si se trataran de libros. El pan más famoso es el de Trabzon, por su forma redondeada, y su sabrosa miga y dura corteza. Es tan grande que lo venden por trozos, al peso.
La ausencia de ofrecimientos diarios para dormir me ha hecho recurrir a mi mejor aliada en estos casos: mi tienda, auténtico refugio antinuclear. Los más de doce días que me he tirado desde Estambul hasta Trabzón los he hecho con una sola parada en un río a lavar la ropa. Esa mañana hacía tanto calor que en menos de una hora ya estaba seca. Las duchas han sido térmicas. Es decir, con mi termo. Llenándolo con agua caliente, con un poco de paciencia, valor y un estropajo recuerdo de un hamman de Estambul, procedía a frotarme la piel. Luego con jabón a retirar las abundantes impurezas, y de nuevo un poco de agua para aclarar. Con medio litro me sobra para sentirme limpio. Cuando por fin he podido ducharme tras dos semanas el agua era más oscura que la del café de la mañana.
Atravesando esta parte de Turquía he visto también algunos platos típicos como el Menemen: unos huevos revueltos, con tomate, pimiento y mantequilla que alimentan tanto como engordan. Pero de grasa ando escaso últimamente.
Se acerca el momento de partir de Turquía, en unos días, y siento que dejo atrás un pais confundido. Un país que no sabe hacia donde tirar. Que tan pronto cierra la web de youtube, como prohíbe los casinos, como los permite en la isla de Chipre (en el norte). Un país donde la imagen de Ataturk es el clavo ardiendo al que se aferran los más modernos para no ver el país inundado de mujeres veladas. El partido en el gobierno planta mezquitas en los pueblos pero la gente acude a las cantinas.
Pronto entraré en Georgia y de ahí a Azerbajan. En el verano pondré mis ruedas en Irán y de ahí hacia Asia central. Para entonces tendré que haber desempolvado mis conocimientos de ajedrez pues sin ellos no es posible salir invicto de los enroques de visados que hay que hacer para atravesar la famosa ruta de la seda.
Desde Trabzon, día 1257, paz y bien, el biciclown.


SOME WEATHER SIMILARITIES
Observing the sea, the North coast of Turkey, the Black Sea, you cannot see the horizon. Sea and sky embrace each other...the rain got bored of itself and now wets the Turkish people: serious, too shy, reserved, introvert, not very talkative. Nothing to do with the people in the South, and even less to do with those in the West. Turkey is such a huge country that there are many "TurkeyS" to talk about. The people in the North do not have much to do with those in the South, much closer to the Arabs. These differences are similar to the ones found in Spain: the people in the North are considered as less "funny" people than the ones in Andalusia. But here are more similar aspects between Turkey and Spain. Along the northern coast of Turkey you can also find "horreos" (typical traditional building to keep potatoes and mais during the winter) and they also use scythes to cut the grass. Due to the
heavy rainfall, the Black sea coast is so green that it reminds me of my beloved land, "Asturias".

There is a great variety of food, bread being the king of the meal.In some villages you can find a bakery every hundred metres. Different kinds of bread are exhibited as if they were books in the window of a bookshop.
The most popular kind of bread is called Trabzon, because of its shape. It is so big that you can buy it in pieces and then pay depending on the weight.

I have not found many daily "offers" to put me up, so I have again turned to my best friend: the tent, a real antinuclear shelter. It has taken me more than 12 days to cycle from Istambul to Trabzón, only stopping once to wash some clothes in the river. This morning it was so hot that in just an hour my clothes were dry. Showers here are thermal showers, that is, with my thermal bottle: with a bit of patience I fill it up and try to have my daily shower. With just half a litre I can feel clean enough. When I had my first shower, finally, after two weeks "on the dry", the water was darker than my morning coffee.

"Menemen" is a typical dish: scrambled eggs with tomato, pepper and butter. They taste great but they are also fattening. But I can do with some fat, no worries.

In some days I will be leaving Turkey. I feel as if I was leaving a confused country: they do not know what direction to take. One day they shut down youtube website, another day they close down casinos, and another day they allow everything in Cyprus. A country where Ataturk image is the straw the most modern ones clutch at not too see the country. The governing party "plants" a mosque in every village, but people go to the bar.

Soon I will be arriving in Georgia and then I will be cycling to Azerbajan.I hope to be in Iran by the summer and then to Central Asia. By then I should have removed the dust from my chess know how. Otherwise, I do not think I will be able to get any of the visas needed to cycle through the popular silk road.

From Trabzon, day 1257, Peace and Wellbeing, the biciclown.

jueves, 17 de abril de 2008

Mientras se hace el arroz.../Rice is cooking and meanwhile... (17/04/2008 Turquía)


(scroll down English version)
...yo voy escribiendo esta crónica dentro de la tienda y por supuesto, en el saco, como un gusano. El ruido del hornillo me hace pensar que estoy verdaderamente en casa, aunque afuera no haya más que pinos, y aunque sólo hace una hora que he llegado aquí. Aunque oscurece a las siete y media siempre se me hace tarde y cuando me quiero dar cuenta aún son las seis y no he hecho los deberes de mis 100 kms diarios. Y eso que madrugo. A las seis, bueno seis y media, arriba y a recoger el campamento. En Turquía la tienda es de nuevo mi mejor aliada. La parte norte que estoy recorriendo desde que salí a Estambul no es muy turística. Las gentes con las que me cruzo en los pueblos bajan la mirada, y si son mujeres, se esconden en su casas o siguen rompiendo la tierra con el azadón. Es curioso y tierno a la vez contemplar a las mujeres con sus maridos labrando la pequeña parcela cerca de casa. Ellas llevan tantas ropas encima que no creo que el marido tarde menos de una hora en tocar carne por la noche. Ellas usan un pantalón en colores muy aburridos, de tiro largo, que disimula cualquier silueta por perdida que esta estuviera. En la cabeza llevan siempre un pañuelo bien ceñido del que justito salen los ojos. En esta zona abundan los hombres rubios y de ojos azules. También, mucho más hermoso para mí, las grandes laderas provistas de árboles. Tanto, que me sorprende que aún no hayan echado mano de la motosierra.
Pero sólo días más tarde observo como empiezan a rapar a la montaña. Lo hacen al caer la tarde aprovechando que los guardabosques se han ido. Paísssss, que diría Forges.
Turquía es un país musulmán de pegote. Lo digo ya sin reparos y ateniéndome a las consecuencias. En cada pueblo, aunque solo tenga cuatro casas hay una mezquita. Algunas parecen cohetes espaciales y desde luego están vacías en las horas de la oración. Solo la ocupa el que grita por el megáfono el nombre de Alá. No he visto país musulmán donde conseguir una lata de cerveza sea tan fácil. Y a juzgar por las que veo tiradas por la carretera estos turcos no las beben en el bar.
Aprovechando que aquí parece haber de todo me dejé caer por uno de esos grandes almacenes de alimentación. Quería comprar muesli pues las terribles cuestas me demandaban un poco más de energía para desayunar que pan del día anterior. Encontré uno de oferta y al abrir la caja para guardarlo en mis alforjas comprobé como se las gastan estos de Carrefour. El contenido era mucho más pequeño que el envase. Tremendo marketing que roza el abuso del consumidor.
He abandonado el camino costero, pues la niebla en el mar negro me bajaba la moral. Prefería buscar el sol por más cuestas que tuviese que subir. Aunque acabo el día tan cansado que a la mañana siguiente me quedo dormido encima de las alforjas como veis en la foto.
En fin, que se me pasa el arroz, otro día más y mejor, día 1247, Paz y Bien, el biciclown.
P.D. La buena noticia de esta nueva web se ha visto un tanto empañada por dos fallecimientos esta semana. El padre del gran Víctor (diseñador de mis libros y gran amigo) y la hija pequeña de Rafa Oliva (gran amigo también). Mucho ánimo y esperemos que pronto la vida vuelva a ser plena para ambos.

ENGLİSH VERSİON
...I am writing in my tent, in my sleeping bag, like a worm. The noise coming from the cooker makes me think I am home, although there are only pine trees surrounding me and it is only an hour since I got here. It gets dark at seven thirty but It is always too early for me, there are so many things to do after those 100 daily kms by bike. My tent is my best friend in Turkey. People I come across just ignore me and look down. It is funny and also touching to see men and women together working the land next to their homes. They wear so many clothes on that I guess it would take them an hour to get undressed for their husbandsThere are many blond men with blue eyes. There are many trees all over the place too.There is a mosque in every little village, even if there are only four houses. Some of them are like rockets and they are empty at praying times. It is really easy to get hold of a beer, and having seen so many cans of beer painting the roads, I can tell you they do not go to bars that often.
I went to a big supermarket one day to buy muesli, I needed some energy for breakfast. Incredible! The package was much bigger than the content. Great marketing abusing of the consumer.
I have left the coastal path behind as the fog and the black sea were getting on my nerves. I needed the sun.
That is all for today otherwise the rice will be overcooked. Day 1247, Peace and Wellbeing, the biciclown.
PS: the good news of this web site have been darkened this week: the father of my good friend and designer of my books Victor has died and also the daughter of Rafa Oliva (also a great friend). I send them a big hug from here and let?s hope that life soon gets better for them.

lunes, 14 de abril de 2008

Una de sirenas/About mermaids (14/04/2008 Turquía)

En El Cairo visité al dentista. Lo que era una pequeña molestia en un diente se convirtió en cuatro sesiones que me dejaron boquiabierto. Mr. Imprevistos andaba aquellos días por la capital faraónica y corrió con los gastos. Correr lo que se dice correr corrió poco, pues el hombre andaba restableciéndose de la última operación en el corazón y se movía con sabia lentitud. Ahora ya no le dice a su amor que le quiere con todo su corazón, sino con toda su válvula.

Pero el dentista no acabó conmigo sino que me aconsejó que me instalara una corona en unos meses. Ahora he llegado a Estambul y he conocido un dentista que puede hacer el trabajo. Es otro soñador que ha cumplido su sueño. Hace unos años abandonó la clínica y se subió a un velero con la intención de dar la vuelta al mundo en solitario y ser así el primer turco en conseguirlo. Pero una sirena se lo impidió. Cuando llevaba tan sólo seis meses de travesía, justo antes de cruzar el Atlántico, Sophie le abordó cual famoso Drake y juntos continuaron la vuelta al mundo: esta vez sin record pero con mucha pasión.

Hakan ha regresado hace poco a Estambul y ha retomado su actividad como dentista poco antes de que yo llegara a la ciudad.
Hace tan solo unos días Jeroem y David han abandonado Estambul. En los días que ha durado su visita hemos grabado diez horas para el documental del biciclown que Filmina está preparando y hemos dejado la bici como nueva. Con el nuevo cuadro y sobre todo con los consejos de Jeroem no pienso tendré ahora ningún problema. Hemos cambiado el aceite del buje Rohloff tras cinco mil kilómetros y también los cables, aunque más por precaución que por necesidad. Asimismo hemos cambiado las pastillas de los frenos y hemos ajustado mejor las alforjas al portabultos. Y sobre todo hemos metido un diente más en el piñón trasero pues me costaba un poco mantener la cadencia con 16 dientes en las subidas con viento de cara.
Además hemos grabado un saludo virtual que será emitido en las interesantes Jornadas de Viajes en bicicleta que se celebran cada viernes del mes de Abril en Burgos. Esas jornadas reúnen cada viernes a más de setecientas personas que asisten maravilladas a las charlas de otros viajeros que han recorrido medio mundo con sus bicis.
En Estambul ahora trabajo a jornada continua en la nueva web. Los detalles de última hora no son pocos y con la imprescindible colaboración de Fernando en Treelogic estamos haciendo lo posible porque vea la luz cuanto antes. Curiosamente una de las secciones que falta por montar es la de los Foros. Y a pesar de que el Foro de la web no tiene tanta actividad como Cristina de Rosario quisiera, me consta que hay mucha gente que entra cada día para leer los comentarios aunque se corten un poco a la hora de escribir los suyos propios. Ojala algunos de los mails que me llegan hubieran sido reflejados en el foro. Uno de ellos quiero copiarlo aquí, pues me parece uno de los más tiernos y simpáticos que he recibido últimamente. Está escrito por un padre al dictado de su hijo de cinco años. Parece que a este último su padre le leía el libro por las noches antes de acostarse. Dice así:
Me llamo Vera , y tengo 5 años, y el que me ayuda es mi papá, que tiene alguno más que yo. El es que me ayuda a escribir pero la idea de mandarte la carta fue mía. Te digo que tengo 5 años pero en realidad cuando te llegue esta carta igual tengo ya seis años, porque cumplo ahora este mes. Nos ha encantado tu historia, hemos mirado mil veces las fotos de tu libro, yo nunca había visto tantos negros juntos, y no conseguía entender porqué no podías volver a tu casa después de ir con la bici un rato. Te hemos visto en calzoncillos en tu foto del hospital, y dice mi papa que tengo ya de una vez que aprender a andar en bici con solo dos ruedas para poder pedalear como tú?
He escrito a todos los medios de comunicación de Estambul tratando de mover un poco el árbol y de que caiga algún contacto para los espectáculos pero nada se ha movido en las ramas. Como ya he dicho en muchas ocasiones no es fácil gestionar los espectáculos. El último fue en Beirut, Líbano, y trato de sacar al payaso de las alforjas pero no es sencillo. De todas maneras no me falta actividad. Pasó al día más de 9 horas delante de mi pequeña computadora, visito al dentista, reviso el material de la bici, respondo a los mails, y?, a veces me olvidó hasta de comer. Pero menos mal que está Azra por aquí para ayudarme. Nos conocimos en Urgup y me invitó a su casa en Estambul. Vivimos en una casa de una directora de cine que se la ha alquilado por unas semanas. A las tardes salimos a recorrer esta magnífica ciudad cruce de continentes. Los turistas ya se han retirado a sus hoteles y en la calle solo quedan hinchas del Fenerbache o vendedores de Simit un pastelillo de pan y sésamo que, junto con el yogur salado llamado Ayran, es la fast food de Estambul. Aún no he tenido tiempo siquiera de visitar el hamman o baño turco. Lo haré en breve, una vez termine con Hakan y mis paseos a Asia. Para ir a su consulta debo tomar un barco y cruzar a Asia. Ahora estoy viviendo en Europa y el concurrido estrecho del Bósforo sirve de separación entre ambos continentes. Sorprende recorrer la calle y ver pasar un carguero a no más de doscientos metros que parece saltarse un semáforo.
Desde Estambul partiré en breve hacia Ankara, donde interrumpí mi viaje hace unas semanas y volveré a enfilar hacia el Este, dejando atrás nuevos amigos y con el corazón un poco encogido. Día 1235, Paz y Bien, el biciclown.

I visited the dentist in Cairo. What was just a discomfort needed four visits. Mr, Imprevistos was visiting el Cairo and he covered the costs. He was trying to recover from his last heart surgery. Now he tells his lover he loves her with all his ?valve?, and not with all his heart.
The dentist recommended placing a crown. In Istanbul I have met a dentist, another dreamer, who says he can do it. He abandoned his practice some years ago and set off sailing to travel the world alone. But a siren prevented him from doing it. After six months sailing, just before crossing the Atlantic, Sophie came across him and he left his dream to start with her a new one: with a lot of passion this time.

Hakan has come back to Istanbul and has opened his practice again, just before I arrived. Jeroem and David left some days ago. We have filmed ten hours for the documentary Filmina is preparing, and the bike is now almost as new. The new frame is great and thanks to Jeroem pieces of advice I hope not to face more problems in the future. We have also changed the oil and the wires, just in case. We have also changed the brakes and fixed the panniers. Everything is now ready for many kms more.
We have also recorded a virtual greeting that will be broadcasted during the Seminar ?Travelling by bike? that is held in Burgos every year. Every Friday more than 700 people meet in Burgos to listen to those who have cycled part of the world.
I am now in Istanbul, totally focused on my new web site. Thanks to Fernando from Treelogic the new web site will soon be online. The ?forum? section is not as good as Cristina expected. Many people read the posts but then they do not enter any. Some of the posts are really special. One of them has been written by a father who used to read my book to his son at night, before going to sleep, really funny and tender:
I am Vera, 5 years old, and my dad is helping me to read your book, he is a bit older than me. This month I will become six. We love your story, he have looked many times at the pictures, I had never seen so many black people together and I do not understand why you never go back home after cycling for a while. We have seen you in boxers at the hospital, and daddy tells me I have to learn to cycle to do the same you have done.
I have contacted the media in Istanbul to see if I could do more performances, without much success. It is not easy task. The last show was held in Beirut. Anyway, I am all active. I spend more than 9 hours a day in front of the laptop, I have visited the dentist and answer mails, and sometimes I even forget to have lunch. Azra, thank God is here to help me. We met in Urgup and she put me up in Istanbul. We live in the house of a film director, Azra has rented it for while. I haven?t even had time to visit the a hamman or a Turkish bath. I will do it as soon as I finish with my dentist visits.
I will soon leave Istanbul to cycle to Ankara, and then cycle Eastwards, leaving many good friends behind- Day 1235, Peace and Well being, the biciclown.


Enlaces: Web de hakan

jueves, 20 de marzo de 2008

Moverse en una capital.../Moving around in a capital city...(20/03/2008 Turquía)

como Ankara es algo bien difícil. Para empezar todo depende de donde te alojes. Mi amigo Murat a quién conocí junto a su mujer Filiz en Chipre semanas atrás, no me esperaba en su casa a veinte kilómetros de la capitl cuando llegué empapado a Ankara. Una brutal tormenta de agua me dejó calado hasta los huesos
Al llegar a la casa de Murat el vigilante me entregó las llaves de la casa de mi amigo. Al entrar en ese espacio que pertenecía a una familia turca, tres notas me esperaban:
Alvaro si tienes hambre come esto, es para ti (un sandwich), si quieres ducharte, sólo tienes que abrir el agua, y si quieres conectarte a internet hay wireless
Han sido muchas las ocasiones en las que alguien me abre las puertas de ese espacio vital tan privado que es un hogar y me deja a solas, o en las que me dejan un coche y luego me preguntan si tengo licencia para conducir, pero nunca dejo de sorprenderme con esos gestos de absoluta confianza hacia mi. Es en esos momentos en los que me considero un ser verdaderamente privilegiado, tocado por una llave que abre puertas. Pero no todas; sólo las más interesantes. La de Larrotcha no se abrió.
Al ?segundo? de la Embajada española en Ankara, el policía nacional le comunicó con innegable acento gallego que el biciclown estaba en la entrada.
?No tiene cita conmigo?, aventuro que llegó a decirle.
Es cierto; mi secretaria olvidó coordinar ese detalle los días previos a mi llegada a la capital turca.
Me encontraba recorriendo la maravillosa estepa otomana, con pequeñas villas de las que emergen siempre visibles en la distancia la torre de la mezquita en un país poco practicante. Las mezquitas habilitadas en las estaciones de servicio se encuentran generalmente abandonadas y con menos visitantes que el bar de la misma estación. A Mehmet (el gasolinero de la foto) tampoco le telefoneó mi secretaria.
Acababa de levantarse cuando a las siete y media de la mañana le cayó por ahí el biciclown. El perro de la entrada le despertó con acento kurdo previniéndole de mi llegada. Mehmet abrió la nevera y sacó todo lo que tenía para compartirlo conmigo. Calentó agua para el té y, sin cruzar apenas media palabra ya que el idioma era en este carro barrera y no puente, desayunamos juntos en una fría mañana turca en que trataba de acortar el camino hacia Ankara.
A veces me pregunto para qué voy a las Embajadas de mi país. Tal vez porque no pierdo la esperanza de encontrarme de nuevo con un Alberto Cerezo, con un Antonio, con una Fátima, con un Sebastián..., con personas sensibles que no temen abrir la puerta a un extraño (por más que este sea un compatriota). Más allá del deber, más allá de lo que dice el Reglamento, bajando al coso de las relaciones humanas y dejando el palco de autoridades. Quien sabe si Larrotcha y yo, de habernos conocido, hubieramos tenido un amigo en común, o a lo mejor hubiéramos descubierto que fuimos compañeros de promoción en la Universidd de Navarra, o que a los dos nos apasiona Ángel González, o la música brasileña, o la magia, o...; tal vez me hubiera ofrecido un café. El policía nacional de la entrada, el gallego, de repente descubrió que me había visto en la tele.
Cada vez que entro en una Embajada de mi pais, es como si estuviera actuando en la calle co mi clown. Nada está coordinado de antemano, no hay citas previas (a lo sumo como esta vez algun correo electrónico): juego a improvisar relaciones. Les solicité contactos para mi show (gratuito como todos) pero en esta capital de más de cuatro millones de habitantes no conocen a ninguna organización con la que yo pueda preparar mi espectáculo. Sobre las charlas o los Talleres que algunas Embajadas han organizado (remuneradamente) ya han gastado en marzo todo el presupuesto anual. Obtuve rapidamente la carta que las Embajadas acostumbran a redactarme en la que queda constancia de mi paso (firmada por un tal Larrotcha) y salí por donde entré.
Agradezco a Isabel que me atendiera ese miércoles previo al cierre vacacional y no quiero que leais aquí una crítica resentida a esta Embajada (y a otras que han actuado de igual manera conmigo). Si reflejo este episodio es más para destacar aquí otra parte del proyecto: la de lo espectáculos y su gestación. Una parte de mi vida que no aparece a menudo en mis escritos y que me escuece por dentro.
Al vivir a más de 20 kms del centro desplazarse es bien difícil y gracias a la ayuda de Murat he podido ir a la ciudad. Su coche utiliza gas, pues cuesta cuatro veces menos que la gasolina. Ha puesto tan sólo el combustible necesario para ir y regresar. Murat está en paro y en cuatro días se va a Nueva Zelanda. Harto de la situación política que se vive en este país en donde el Partido en el Gobierno el AKP ha hecho una cruzada en favor de la universalización del velo en la mujer, y que no oculta sus simpatías hacia los árabes, no desea que el país pierda sus raíces otomanas. Ataturk le dió a este país una identidad frente a las numerosas invasiones exteriores, dada la privilegiada ubicación de Turquía cruce de civilizaciones, y todos le reconocen como el padre de la nación. La bandera turca prolifera en las fachadas de los edificios, de las casas y de los automóviles de aquéllos que están en contra de ese romance del Gobierno con lo árabe.
La libertad en internet ha comenzado a resquebrajarse y ya no se puede acceder al conocido sitio de Youtube (donde tengo colgados algunos videos como sabeis), y Murat no quiere que sus dos hijos de 10 años y 15 meses crezcan en ese jardín de limitaciones. No ha dudado en romper la hucha y tomar un avión a Nueva Zelanda. Allí, con visa de turista, espera encontrar trabajo y regresar para llevarse más tarde a su mujer y sus hijos. Emprender una nueva vida es siempre posible, por muchas cargas familiares, basta un espíritu emprendedor y ?un par?.
El viernes partiré hacia Estambul donde la semana que viene Jeroem, el mecánico oficial de Bike Tech aterriza con un cuadro reforzado para solventar el problema que tuve en Aleppo (Siria) cuando se partió la pieza del cuadro a la que el portabultos trasero va sujeto. Algo muy raro, pero que en cualquier caso siempre tiene solución contando claro está con muy buenos amigos. Aprovecharemos además para cambiarle el aceite al buje Rohloff. Ese buje que contiene en su interior todas las marchas es una auténtica maravilla. Hace que el cambio de marchas sea casi automático, que no precisa ningún esfuerzo. Además limpiar la cadena cuesta menos que cepillarse los dientes. Realmente os aconsejo probarlo a quienes tengais pensado algún viaje largo. Es, como todo lo bueno, para toda la vida. Ya llevo más de 5.000 kms desde que partí de El Cairo y está como el primer día.
El desvío a Estambul, no previsto en mi ruta que tiene marcada vocación asiática, lo haré en tren o en autobús. Allí estaré unos días y trataré de buscar contactos para el espectáculo. Luego regresaré de igual modo a Ankara y reemprenderé el camino hacia la frontera con Georgia.
Aprovecharé para darle el empujón definitivo a la nueva web, que parece que va a nacer en breve pero con cesárea, y a la que Fernando está dedicando todo su tiempo libre. Este lunes no habrá entrevista en Punto Radio, pero la semana siguiente volveremos con las entrevistas que desde comienzos de año viene haciéndome esta emisora en el progrma A día de hoy y que Marcos Cruz publica en su web
Desde Goksu Goleti, Ankara, dia 1.218 Paz y Bien, el biciclown
In Ankara, it is quite difficult. It all depends on where you stay. My friend Murat did not think I would turn up at his place 20 kms before Ankara. I got there soaking. An incredible storm left me all wet, from head to toes. When I arrived at his house the guard gave me the keys. I went it and read three notes they had written for me:
Alvaro, if you are hungry this is for you ( a sandwich), if you need a shower you only have to open the water and if you need internet connection there is wireless for you. Many times have opened their private space for me, their home, and left me alone, or they have left me their car to sleep in. But I am always taken aback by so much generosity. This is when I feel so honoured and privileged. However, some doors have not been opened for me: in Larrotcha, the Spanish Embassy in Turkey (because I had no appointment. For sure, my secretary forgot to call in advance).
I came across many mosques, most of them abandoned. Mehmet (the guy at the petrol station, in the picture) did not get a call from my secretary either.
He had just woken up, seven thirty in the morning, when biciclown arrived. The dog warned him. Mehmet opened the fridge and gave me all he had to share it with me. He boiled some water to prepare tea and we had breakfast together, not a word was said, language barriers.
Sometimes I wonder why I visit Spanish Embassies. Maybe, I do not lose the hope to meet again an ?Alberto Cerezo, a Fatima, a Sebastian..? people with a certain sensitivity. Further from the duty, from the law, from the norms.. they open their hearts. Every time I visit a Spanish Embassy it is as if I was doing my clown performance for them. I play to improvise relationships. I asked them in Ankara for some help to do my show but they said they did not know of any organization interested ( a country with more than 4 million inhabitants!). As for giving a talk, they said they had no money left for that kind of purpose. I left.
Thanks to Isabel for having paid some attention to me before the bank holiday. And please, do not take my comments as a criticism, I am just telling you this because there are some things that really get on me and boil inside my heart. This is part of my project too, although sad, thank God I do not have to refer to it many times.
I live 20 kms away from the city centre but Murat has been helping me to get there. His car works on gas, cheaper than petrol. He just fills it up with what is necessary to go and come back. He is unemployed and he will return to New Zealand in four days. He is fed up with politics here. Ataturk gave this country an identity to fight against foreign invasions, Turkey has a strategic position. You can see the Turkish flag on the top of every building, house, and cars who are against this affair between the Government and the Arab culture.
Youtube (where I have 10 videos) is not available, and Murat does not want his kids (10 years old and 15 months old) to be brought up among so many limitations. He has taken all his savings and bought a ticket to New Zealand. Once there and after finding a job he will come back to pick up his family. You only need an enterpreneurial spirit and a pair of...
I leave for Istanbul on Friday. Jeroem, Bike Tech official mechanic, is coming to change the frame and to solve the problem I had in Aleppo (Siria). With good friends, there are no problems, only solutions. Since el Cairo I have cycle more than 5.000 kms and almost everything seems to be in perfect condition.
I will go to Istanbul by train or bus to try to fix some shows. Then I will come back again to Ankara to head towards Georgia.
Fernando is investing all his free time to launch the new web very soon. This Monday there is no radio interview, but next week we shall start with the interviews on Punto Radio.
From Goksu Goleti, day 1218, Peace and Well being, the biciclown.